viernes, 16 de mayo de 2014

El colapso de los ojos



La algarabía de la risa

corporal.

El acento prosódico
de los verbos.

Parábola de la vida.

Los rincocerontes
en estampida
sobre la piel.

Todo en la burbuja
globular, el torna-estéreo
de los sentidos;
contracción de luz
en las arenas del infinito.

El destino resguarda su poder
para dejarle al azar
la espontánea
caricia de su intempestiva
sabiduría.

El instinto químico de
los nervios.
La sinapsis en la
tormenta celular.

La danza de la
adrenalina y la sangre
su éxtasis verso.

El tiempo colapsa.

El emporio de la imaginación
retracta
lo que se ha de manifestar
en el impulso de los labios.

El mundo se resume
con una mirada.



América Zapata

miércoles, 23 de abril de 2014

El día


que me dediques
una sola estela,
busca que en ella
no exista ningún escritor,
apréndeme autora.

Sólo uno no basta,
mi vida es ahora geografía
en una Pangea humana.

Haz que se desglose mi letra,
derrite los poros del silencio,
profundiza en mi torrente sanguíneo.

Revoluciona mi mundo.
El punto geométrico
de cómo nos entrelazamos
en el telar de nuestras decisiones.
Dime lo que los ojos taladran
al ver estallar el universo,
hazme universo.

Deletrea el ritmo cardiaco,
monta mis pies.

Busca las raíces de mi mano
plántate en el soliloquio de la poesía
descubre lo infinito
del diafragma,
del suspiro.

Explora la piel,
quítala del precipicio,
enciende la continuación
de lo que hace pertenecer
a este mundo.

Siente lo que es estar aquí
sin creer en lo imposible
¡sólo hazlo!
Liberate, del complejo
libremonos.

Por favor, no se te ocurra
plastificarme a este entierro
de personalidades
mejor
personaliza lo inasible,
regálame sólo
el breve tono de lo inevitable.

Que mi acontecer diario
no sea, ni si quiera tu pan.

Dame el lujo de saber
que en verdad me saboreaste.


América Zapata

sábado, 8 de marzo de 2014

Los gritos del silencio




Los gritos del silencio


(...)la violencia no será tan sólo
la partera de la Historia.
Será también la mamá del niño-pueblo,
para decirlo con una figura
apartada por completo de todo paternalismo(…)

Roque Dalton


Se caen a pedazos los recuerdos
una herida febril en la víspera
del barranco.

La vista perdida
debajo de los párpados
el sexo violado
las orillas de la piel
cactus en la metamorfosis
                                     de la tierra

-Esa mujer se hizo de tierra
a costa de nosotros-

La tierra acoge a su hija
 la protege en su fuego.
Porque la tierra no carga
con la impunidad de tus verbos
ni el ruido del silencio.

La tierra no te despojará
del vacío existencial
los cómplices
manchan con culpa el
tatuaje podrido de tus manos.

Los barrancos
no son la tumba de tus miedos.
La tierra no es
la muerte de tu cárcel

El aire no esconde
los olores de la vida
grita en el uso de tu
pólvora y a cambio
da el trino de los pájaros.

El agua no se envenena,
entristece al saber que
las lágrimas son ahora
su protesta
                viste de verde

al ver derramada la sangre
que ya no purificará.

Tu poder no existe,
es el vacío del mundo que se
desvanece con la voz de la
V O L U N T A D.

Tu poder es ahora
sólo una interrogante
en el conocimiento del hombre
Sólo la indagación de los que
se arrastran muertos.

La indolencia
de los muertos,
el muerto que se violenta,
vio-lentando.

No hay dónde ocultar los cuerpos,
No hay cómo ocultar tú Culpa.
Ni como sanar lo que la tierra sana
desesperadamente.
No hay karma que se cure, oculte.
                                No hay,
si desde tu trinchera
habita la ambición
y la ignorancia.

Más aún a tu reflejo y semejanza,
El amor nunca calla.

El desierto, el agua, las piedras, la tierra,
incluso el fuego.

Nunca serán, el sitio del olvido.






Este dolor que se purifica
para crear generaciones distintas
Esta cadena de todas y de una
Esta fuerza irremediable que nace
de verte
ajeno a la vida
 al universo
                                 
Que se aferra a la esperanza
Que decide no matarte
Que se educa

Esto de no callar.


 América Zapata

sábado, 15 de febrero de 2014

Por si te dan ganas


EL día que elija tu shampoo
tus zapatos
que me estrese por el dinero
el sexo sea cada mes
que se me quiten las ganas
que lo normal sea parte de mi vocabulario

El día que deje de amar tus 
sueños y olvide los míos
dejar de construir


Empezar a creer que existen leyes
cotidianas las cuales no pueda romper


La codependencia de nada
que el equilibrio sea un estorbo

y me olvide de la libertad
del amor.

Aún me corrompa el olvido

Ese día me divorcio…


América Zapata

solo

es esa forma tuya
desesperada forma

 de sentirte amenazado
inseguro

poco reconocido
infinitamente solo.

Sin ti, no sabes de ti.

Esa incapacidad tuya
de estar solo...

               sólo me ahuyenta.                          


América Zapata

domingo, 9 de febrero de 2014

El beso del aire

El viento no sabía cómo retener el agua. Una vez intentó acariciarla, y se hizo una tormenta; después la abrazó, y se hizo un tornado. Él asustado, no sabía cómo formar parte de ella, se preguntaba ¿Cómo ser algo más que una fórmula? sin ser consciente de ello. Quería más que observar: besarla, habitarla, liberarla. Era imposible ver ¡cómo se perdía en el asfalto! se partía en la polifonía de las piedritas... ¡perdía su rastro! él quería morir con ella. 

Entonces recorrió su micro espacio y se convirtió en una pequeñita esfera. Sin darse cuenta, la pancita de la gota, burbujeó. Ella, la gota, sentía mariposas, se sentía gaseosa. Fue todo un espectáculo.

A lo lejos -en la armonía de la lluvia- una gota flotaba y tardaba en llegar al suelo. 
Fue todo un acontecimiento cuando cayó y la gota notó, la presencia del aire. 


América Zapata





jueves, 23 de enero de 2014

Humana coincidencia



Debería decirle
a las coincidencias,
que no existen.
 

(aunque ya lo sepan)

Aún el azar,
me diagnostique escéptica.

Aún viva el presente
y me recuerden el pasado.

Yo lo creería,
y las coincidencias
perderían su catarsis,
se ahorrarían

                     el espanto.

Al menos, las indeseables.

 Que todas son
parte ya de este   des-tino.

Cuando
no quiera saber de ti
al menos, dejen una
advertencia.

Así la hora, lugar, espacio
no sea incluso
un recordatorio.

De todo lo que te extraño.

América Zapata