jueves, 6 de septiembre de 2012

El ocio de mirar el cielo en la azotea


Se sientan los gigantes en
 los globos
cada vez que los colores
                                   los sueltan.

Hacia el suspiro de la lejanía,
un verso colgaba
           de las orillas de un h
                                              i
                                                  l
                                                      o
mientras se iniciaban
                           a escribir las nubes
la caricia de la ventisca
           penetraba en
la locomoción del aire
como si mi respiración fuera
un acto consciente
                          de mi nariz
en ella los bellos
        con un vals  improvisado
                           un tango
sí conectara la garganta...
        y antes de voltear 
                                          o
                                     l
                                 e
                              i
nuevamente al  c


se incendiaban
                      mis ojos de niña
al ver tal  ¡magnificencia!
       de lo que puedo imaginar
                         con tan solo escribir,
                  que tengo los ojos cerrados.

América Zapata

Cama de clavos

Antes de taparme los ojos cerrados
la luz dejó escapar
las imágenes de mis pensamientos
se fueron ilustrando con el recuerdo
el gis como retina
plasmados en el cajón del techo

-¿estaba sedada, enamorada?
mi ombligo se suspendía…-

El recorrido de la sombra afuera
en un eco traslucido
de malditas cosquillas en el estómago
de caricias sin segundos.
la mil hormiga merodeando la espalda.
Incertidumbre de quitarme
las manos de la cara
de apretar el pecho y sentir como
quedaba sólo la dilatación del silencio
en la ausencia y la creencia de notar que
se reventaron los hilos del destino

y te has ido.



América Zapata

miércoles, 5 de septiembre de 2012

expresso



Me has provocado el silencio
la ausencia del mito
trascender a lo desconocido
mi corazón expandiendo su elixir
en las verdades del alma
                                                      

                                                     Me has provocado dejarte…  
                                                                                    



                                                                                                (que más da el día-hablo)





América Zapata

martes, 28 de agosto de 2012

Catársis



Un silbido aparece en el recado
de mis sentidos,
se desviste
como la lengua de una mariposa 
deja
sus bellos acariciar
el testamento de la risa…

se revolotea,
sigilosa, se interna
la idea.

Descienden
las coincidencias
y los guardianes de la espera,
las alabanzas de las sirenas no parpadean
y yo por fin aquí sentada
en posición de verso,
comienza el crisol  a repartir la luz,
la inspiración se transparenta,
la proa de la tinta navega 
emigrar  hacia
el vuelo y el eco;
tareas del hilo del destino,
finaliza sus incipientes aullidos.
Se aventura a manifestarse
y manifiesta
                           la mano al fin, como alfil sin guerra…



América Zapata


Ausencia


 
El desapego se pega en el mantel
Cuando los cubos del azúcar 
visten el té de hierbabuena,
navegan en el carmín
de mis labios

el pensamiento resulta un acto repetitivo,
un sitio en deconstrucción,
la imaginación hace de las suyas
en las palmas de mis pies
los ojos perdidos  en la cocina
la experiencia
y otros trapos de la vida.

La rima interna que no cesa,
el nombre, la risa,
el sorbo del silencio.
 
América Zapata

martes, 7 de agosto de 2012

Let go


Aveces quisiera saber
la formula del viento,
navegaría en la vos que te aconseja,
el silencio del miedo,
detener al macabro que detiene
 el verbo y divide la conjugación.

De saberla rompería las cadenas 
que atosigan
enjaulan latidos, tus labios.

Pondría cada verso en su lugar, 
el olvido  del orden, lo diario.

 Te recordaría que existo y tengo
un camino, 
que puedo ser un inicio. 

Que te quiero.
                 Pero no soy viento, ni soy tú,  
y tampoco quiero serlo. y Te quiero.

Quisiera, 
que no hubiera temor, 
ancla, opresor  del desafío, 
guillotina de inicio,
nebulosa de aparente presente.

Continuar es virtud y magia al mismo tiempo.

Vivir sin miedo es con letras
 el grito que desgarra
la acción y la deja caer
en las uñas de la almohada.

Más la paloma que se va en la estampida
de lo que recorrí 
y recorro en la versión del misterio.

Gracias, por la magia, 
por recordarme el desapego.

Es un ritual liberar, así que

enciendo una letra por cada beso, 
en las rizas de tus manos
y en el lienzo de tus brazos.  

Que la libertad no es un milagro
pero sí es un don divino, 
que no prefiere jardín, ni presagio, ni destino,
ni corazón, ni latido, ni verso, ni milagro.

Por eso el humano teje el verso de su canto.

Y Yo canto. Y que el dado elija el último paso.

 América Zapata

martes, 15 de mayo de 2012

Aeternitas

Cada letra penetra
en el canto como la nota al reloj,
como el tiempo en el ala,
Se disuelve en las constelaciones
de la sangre y emerge
en la cuspide del sueño.

Cada letra merece un homenaje y un escritor.

América Zapata


a cada muerto inmortal.