jueves, 15 de noviembre de 2018

La tiranía de la distancia

es tan sólo

la ausencia de los sentidos. No la rítmica, ni la armonía del tiempo. -Pareciera el coliseo perfecto de las decisiones- resultala voluntad más precisa y deseada. A veces los demagogos la hacen más tediosa y los apegados más insoportable. Pero aún así tienen el derecho a sufrirla,porque el cuerpo es un templo que camina, decide, muere. Es el soliloquio del libre albedríoejerciendo su Fuerza. Prepara a las manos para agitar los vientos sin contraponerse a las alas. Parafrasea las palabras como monarcas en los ojos para regalarnos metamorfosis diarias. La vencemos y nos derrota. Es cuandonacen pájaros y la voluntad es un paisaje ante los ojos del artífice. Se escuchan las odas del desapegopara vivirse. Deletrean los presentes en el c⁶ántaro de la memoria; se hace del cronos la sinfonía perfecta. Le surgen sueños al flujo de la sangre. La posibilidad crea los sitios del encuentro para hacer al corazón: libre, y entonces, sólo entonces la desafiamos. Incluso en lo efímero o en lo eterno.El amor borra la limítrofe razón. América Zapata

Al sol


creación,

tu voluntad
es centrifuga:
Milenaria madre
de la historia.

Es el Comedio de Dios,
el uni-verso


La galaxia del misterio
te persigue
en el infinito credo
de mis ojos. Te asemejas
a sus parpados.

Se cierran y un estrella
emerge de la nada.

Los planetas se
amamantan de tu amor

Del silencio
se vislumbra la vida,
tú, eclipsado en el instinto
de su origen.

Tu consciencia
magnífica los latidos
parciales, interpretes de tu
espíritu.

Basta seguir tu reino
como vagamundo
en la totalitaria mira
del destino.

El mito de mi mortalidad.

Basta
En la ausencia.
En el soliloquio del iris.
En la pantalla del cielo.

Caer avasallada
en la electricidad de mi cuerpo.

Y gritarle a la noche,
como se expresa tu alma,
en la luna.

América Zapata
Manuel Alejandro Garcia, aún tengo que talleriarlo, pero acepto el reto.
Me siento feliz de compartir. Mi poema al sol. Con el reto que me pusiste que fué: Y yo te reto a que escribas un poema al sol sin dar referencia a su luz.

Espero no sea el único poema al astro rey!

sábado, 10 de noviembre de 2018

El previo aviso...



Ya no me gusta
jugar a desafiarte,
las miradas contienen más
verdades, que simples juegos.

La seducción no se remite a
un no, o a un sí, falsos.
Ambos traen
consigo la excepción.

No, no estoy de acuerdo
con lo fácil y lo difícil.
Su relatividad impera,
cuando se topa con todo
lo que se quiere.

No hay verdad que no
sea compleja,
ni zona de confort que
no duela.

Ni  inconsciente que no lo
traicione.

Puesto que no hay factor
que complique el hallazgo
de verme incipiente
al compartirme contigo.

Eso, compartirme,
es más difícil que un no,
es más valioso que un sí,
tiene toda la complejidad
de saberme aprendiz.

De toparme con la primera
pared que me derogue.
Y regresar a la madriguera.
Salvandome de todo aquello
que me irrumpa mi espacio.

Contiene todas las posibilidades
del tal vez, del nunca, del ¡NO!,
del quiero, del sí, de estar.

Mi sí, es más complejo.
Mi seducción, ya no depende
de un no.

Es tan genuina
como saber lo que quiero.

Así que cuando me comparta
entiende que no fue fácil.


América Zapata

viernes, 9 de noviembre de 2018

La renovación del Águila

Las plumas se cambian
después de cada muerte.
 
Se quitan del poro 
arrancando las raíces podridas.

Las lágrimas 
limpian la basura del
riachuelo;
son pájaros que emigran 
para hacer del recuerdo, 
alquimia.

Abrazamos 
el estanque cósmico 
de nuestros ojos. 

Nos entrelazamos en 
el in-temporal. 

Nos miramos rotos 
para pulir la grieta 
de nuestra ruptura. 


Entonces la muerte
tiene sentido.
América Zapata

________
Para mi profe Villegas, el día que moriste, me quedé con todo eso que no hice, el prólogo de mi libro, recuerdo que tú lo ibas hacer, el seguirte mandando poemas, el agradecerte tanto. Tan rápido lo fue todo. Te mando todas las palabras que no pude decirte y espero todas las palabras que supe pedir.
Con todo mi cariño, y en esta renovación. Te mando mi rezo como un poema.


América Zapata

La causa.

El amor trae consigo
la renovación,
el hallazgo.

La destrucción

Un cuerpo entero
cae sobre la luna nueva
del desafío.

Adentro en la copa
de la noche,
donde
el líquido de la sombra
rompe en llanto.

Aparecemos desnudos
aceptando
que lo único que funciona
es el principio
de todo destino.

 Hallarse
y saberse vivo.

Entendí que
la unión de dos,
resuelve la unidad
de los factores.

Que encontrarte
tenía una única
causa.

                      El amor.


América Zapata

El destino es un gran telar que te topa con las personas indicadas para que regreses a ti. En veces no necesitas saberlo, o no necesitan estar juntos, pero entiendes que la correspondencia, o el amor te lleva a despertarlo, a despertar. Agarrate de toda esa fuerza que el amor hace en ti. Y detona toda esa magia para hacer del telar de tu vida, una experiencia única.

Que nadie es para siempre. Sólo tu existencia.

sábado, 24 de junio de 2017

Me gusta quererte


No siempre, ni en un tiempo 
determinado.
De pronto a las 5 de la mañana, 
te siento 
o en las tardes
mientras salgo del trabajo.

Charlas conmigo 
sin darte cuenta.

Me gustas más

Ahora en la treintava guerra mundial
dentro de este mundo corpóreo
que tiene dos nombres 
y apellidos.

después de las guerras,
después de desafiarnos, 
     "conocemos
      más el ahora".

- La distancia esencia, 
el acercamiento tiempo-

Me declaro humana de quererte.

 leo tus ojos,
cuando el alma 
me diagnostica suerte,
y el espíritu se reconoce en otro.

Elevo, la bomba nuclear 
de las endorfinas,
la euforia de alegrar 
todo acto, 
la observación intacta 
del detalle,
y estallar en mis aterrrizajes,
los repentinos momentos,
donde conozco la tierra y el agua.
en las partes precisas de tu cuerpo
que pocas veces veo. 

Junto con todos mis pensamientos,
en los que te absuelvo, 
de mi, del mundo.

Sólo apareces en el
indistinto tiraje de fotografías.

Vernos en dos líneas de la mano
distintos, vivirte.

Así de pronto, puedo dejarnos
libres, y regresar cuando estoy contigo.

América Zapata

miércoles, 14 de junio de 2017

El 0 a la derecha del dos

(Escuche antes de iniciar el poema,
y para acompañar la lectura )


Te conocí
cuando la anti-gravedad
se hacía tiempo.

Los veintes tenían
 solo el cero de más

en donde
-todo inicia y nada se va-

el perene romanticismo...

 -si hubiera sabido como el ismo
lo mata, me hubiera hecho
existencialista-

recuerdo
las mejillas sonrojadas,
mi abdomen casi plano;

cuando sabía unir
la memoria
con la imaginación
y la piel se minaba.

-Ahora soy una experta,
en sabotear la fantasía,
lo bueno es que la imaginación
continua-

Recuerdo el nerviosismo,

 -la taquicardia-

me estremecía mis rodillas,
esa inclinación de la caída ilícita.

Estoy segura que ni lo notaste.

El Lugar común de todos los poemas.

-los únicos que no saben de común,
son 
uno: los huesos, y dos: la vergüenza-

Esa exploración de conocer
la rítmica de los latidos.

el raite de las mañanas,
el café con el estómago vacío,
el cigarro,
la película en tu casa,
 ya no recuerdo cual era...

¿Te acuerdas?

la tocada con tus amigos,

un par de cervezas en el cine
y un libro dañado que aún
no entrego.

Los besos a la salida del baño, 
cerca de la taquilla,
en la calle empinada,
en los semáforos.

Donde tus ojos nada tenían que ver
con el café de la taza,
sino con el brillo de mi sonrisa.

Recuerdo que te lo llevaste todo
a excepción de la ilustración que exigí,
y me la regalaste
después de dos
semanas sin verte.

La metí en el mapamundi, 
como cuando el azar
mide la templanza.

Y es que tienes esa 
forma de hacer sentir 
la caída libre.

Ahora pensamos en la economía,
en la autodeterminación.
en la negociación.

-Somos menos románticos,
más realistas-

Me hice del delito y pocas veces
vivo como cuando los 20,
escribo menos y
ya dejé el café.

Tú divorciado, más observador, 
medido, acostumbrado,
reparando las arterias rotas,
en otras piernas,
o a tu manera.

Me faltó tiempo.
Me adelanté.
Te besé.

Sin asegurarme
lo que fui.
Sin saber si cambiaste.

Quisiera intercambiarte
la incertidumbre
por la amistad.

Pero a pesar de todo 
 esta vez, tengo
la capacidad de despedirme
la fidelidad propia.

¡vaya, ya sé cómo
 no dejarte todo!

que te conozco, 
la distancia no sólo tiene 
kilómetros, 
también razones.

ya lo sé... aún tenga
ese sentimiento 
de sentir
que te encontré
como cuando te fuiste.


América Zapata